martes, 25 de marzo de 2008

Mi final feliz


Cuando alguien piensa en un final feliz se acuerda de las maravillosas películas de dibujos animados, de Disney, como no... en las que el joven príncipe besa a la bellísima muchacha sacada de un fabuloso y mágico cuento de hadas para a partir de ese momento comer perdices cada día del resto sus vidas.

Es eso un final feliz?

O quizás es el final feliz que se nos ha mostrado para buscar seguirlo a pies juntillas?


Yo no quiero comer perdices hasta el fin de mis días, ni ser la bellísima dama de un cuento de hadas y bailar con el príncipe de ese reinado de mentira...quiero un mundo de (la) verdad, en el que aunque se sueñe, siempre imprescindible, sea de carne y hueso.


Un final no es tan espectacular como el que se nos cuenta en los telefilmes, porque cuando hablamos de fin en un cuento no se suele hablar de muerte sino de perdices, untadas de besos de amor y edulcoradas con alegría y felicidad infinitas. El fin que yo conozco es muerte, tristeza, melancolía, desamparo...y a menudo, soledad.


Ese es el fin más real y cierto que conozco, pues cuando acaben mis días, no creo estar en un castillo lleno de joyas, oro y lujos innecesarios, sino en un hospital lleno de enfermos igual que yo esperando sus últimos días. No creo estar preparando una fiesta para mis ilustres invitados, sino recibiendo quizás a las últimas personas que han podido significar algo especial en mi vida, y no creo ser la bellísima doncella con sus mejores galas, sino, si es posible que no siempre sucede, una mujer con la cara bañada de arrugas con su tradicional pijama azul clarito de los hospitales.


Sé que es bonito soñar, yo lo hago cada día para poder sobrevivir en el duro avatar de la vida, pero no son esos sueños de princesa enamorada, sino de mujer experimentada, que busca un sentido real a su vida, que aunque sueñe en mundos fantásticos no son como los que se nos muestran en los cuentos sino historias de piel y sangre como la que corre por mis venas.


Dolor es vida y todo lo que carezca de ello no es real, o si lo es, esa plenitud es solo cuestión de segundos, momentos fugaces que nos dan pinceladas de esperanza para vivir mejor la otra cara de la moneda. Soñar es bueno, pero sufrir es necesario para comprender mejor el mundo donde habitamos.


Un besito para todos los que sueñan con otros cuentos de hadas!!!

10 comentarios:

Alimontero dijo...

He descubierto, leyéndote, que eres una "princesa" en el más puro sentido...eres una joven "que quiere ir despertando" cada día, y lo estas haciendo...Es esperanzador que una joven tenga estos intereses; no es que los otros carezcan de ellos, sino que "escogieron" seguir dormidos, conducidos y dejándose llevar por un mundo enajenado, inconciente, donde el consumismo, la competencia los tiene des-alentados.
Los sueños son válidos si tienen un propósito, un sentido...por mucho que veamos principes, riquezas, y hadas madrinas, son parte de las distinciones que "encantan"...en cambio si nuestros valores están de por medio, cosas que pueden estar a mi alcance...puedes concretarlos. En lo inmediato podrías hacerlo pensando en tu sueño, cuánto de eso puede concretarse, y si has realizado alguna vez un sueño...cómo lo lograste?...cuál fue nuestro lenguaje entonces?...cuál era mi conducta en ese momento?...y así... recuerda que vivimos un momento planetario donde "atraemos" lo que soñamos... por eso OJO!! seamos responsables con nosotros mismos y realicemos buenas cosas para mi, para tí y para el planeta... ésa es una mirada ecológica... uff! y podria seguir princesa...
Que tengas una buena semana, te abrazo y sigue soñando, porque ellos pueden ser posible...los dragones son los miedos, al igual que la bruja...te das cuenta que la fantasía son bosquejos de realidad??
Besitos reales...

Ali ♥

Cierzo dijo...

Hola guapa!
Vaya bofetada de relaidad. Tienes razón pero hay palabras que utilizas que dan miedo. Miedo irracional pero miedo. Nadie nos prepara para la vejez, al reves ahora se oculta, las canas y las arrugas se intentan ocultar de todas las maneras.
Yo tambien pienso que un final feliz es cuando llegue a viejo y pueda mirar atras con orgullo de ver mi vida. Mientras tanto sigo soñando a mi manera, por supuesto mis sueños tienen final feliz, mas o menos realistas pero con final feliz, sino en lugar de sueños serian pesadillas.
Un besico, muac!

Pau Llanes dijo...

¿Sangre, sudor, lágrimas?... cuando colapsan todas tus verdades, cuando sólo son polvo, cenixas, humo... sólo te cabe amasar de nuevo la pella de barro que debes ser, hazlo con tus líquidos más íntimos: sangre, sudor, lágrimas, flujo vaginal, saliva... renace moldeándote a tu manera... Un beso te dará el alma... Pau

Ruben Raffa dijo...

La experiencia nos hace ser sabios, y ahi cuando nos arruguemos de vivir, y se nos caigan los dientes valoraremos lo que hoy estamos desperdiciando con minutos de juventud.
Por eso mi grito y el grito de varios, no lamentemos mañana lo que no hicimos ayer, quememos las naves hoy, que necesitamos llegar a viejos sabiendo que hicimos todo lo que pudimos, por cambiar todo incluso el valor que le damos a la muerte.

Audrey dijo...

bueno..cambiaremos el hospital y el pijama azul, x una mecedora en una terraza mientras te da el sol en la cara,vestida con tu "batita" preferida. Y cambiaremmos los enfermos de al lado por unos hijos y unos nietos q nos hagan sonreir:) asi mejor no?no es un castillo,ni hay principes,y es más facil de cumplir...espero q sea asi:)
mua

RIPP dijo...

Es que tú eres una especie de hada, no sé si madrina, pero hada sí...

CUCALELLA dijo...

ALIMONTERO: Gracias por tus palabras!!! Son alentadoreas, me hacen darme cuenta de que estoy por buen camino, que aunque desfallezca todo tiene un sentido, solo he de averiguarlo. Un beso enorme!!!
CIERZO: Te auguro entonces un final feliz de verdad, ya alejaste las pesadillas de ti. ;-) Besitos!!!
PAU LLANES: Soy una mujer de barro, me armo y me desarmo cada dia para constituirme en cada amanecer. Un gran beso!!!
RUBEN RAFFA: Gracias por tu grito revolucionario, andamos escasos en estos tiempos. Un besito. :-)
AUDREY: Ahí va mi soñadora ;-) Me tenias preocupada con tus posts un tanto melancólicos. Un besazo!!!
RIPP: Mi querido halagador, siempre con palabras tan dulces. Un beso para ti. :-D

bruixot dijo...

Deberíamos aceptar que somos mortales, pensamos que nunca nos va a pasar a nosotros, pero no por ello renunciar a nuestros sueños.
La teoría es sencilla, aprovechar cada segundo como si fuera el último...pero luego la práctica es otra historia.

De todos modos los principes azules no existen...o destiñen.

Lo mejor de todo sería seguir la filosofía de vida, o mejor dicho de muerte, que se atribuye a Quino:

"Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal.
Debería ser al revés: uno debería morir primero, para salir de eso de una vez.

Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.

Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.

Luego fiestas, parrandas, drogas, alcohol, diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estás listo para entrar a la secundaria.

Después pasas a la primaria y eres un niño(a) que se la pasa jugando sin responsabilidades de ningún tipo.

Luego pasas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno y ahí pasas los mejores y últimos nueve meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo.

¡Esto sí que es vida!"

Un besito

CUCALELLA dijo...

Me encanta tu idea, es genial, me apunto la primera a ello!!! :-)

Desirée dijo...
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